Han pasado 23 años desde que el Inter Playa del Carmen consiguiera aquel campeonato nacional de la Tercera División Profesional que lo catapultó a la Segunda y por tal motivo, el técnico de aquella hazaña, Narciso “chicho” Morales fue condecorado por la actual directiva del equipo playense.
A 23 años de la conquista que cambió la historia del futbol profesional en Quintana Roo, el experimentado entrenador revive la pasión, el trabajo y la unión que llevaron al equipo del corazón de la Riviera Maya a lograr el ascenso en la Temporada 2002-2003
Hay triunfos que se celebran en el momento y otros que permanecen intactos en la memoria colectiva. Han pasado 23 años desde aquella histórica noche del 17 de mayo de 2003, cuando el Inter Playa del Carmen conquistó el ascenso a la Segunda División —hoy Liga Premier— y escribió con letras doradas el primer gran capítulo del futbol profesional en Quintana Roo.
Uno de los principales arquitectos de aquella hazaña fue el profesor Narciso “Chicho” Morales, estratega que condujo al conjunto playense a la gloria y que hoy, con nostalgia y orgullo, revive cada instante de aquella histórica conquista que marcó para siempre al balompié quintanarroense.
“Habían sido tres años de trabajo donde la directiva todo el tiempo confió en nosotros y era la combinación de todo eso. Fue el primer título en la historia del futbol profesional para Quintana Roo, fue algo increíble”, recuerda emocionado el histórico entrenador.
Más allá de los resultados, Morales Lastra asegura que la clave del éxito estuvo en la unión que existía dentro y fuera de la cancha. Un grupo de futbolistas locales, con identidad y hambre de trascender, fue construyendo paso a paso un proyecto que terminaría haciendo historia.
“Prácticamente era un grupo compuesto por jugadores playenses y en su mayoría de Cancún que no habían tenido cabida en equipos profesionales locales, además de dos o tres jugadores de fuera. Así se gestó todo, con mucha paciencia y mucho trabajo”, relata.
Aquella escuadra no solamente creció compitiendo en la Liga. También se fortaleció enfrentando a clubes de Primera División que realizaban pretemporadas en el Caribe Mexicano. Cada partido amistoso se convirtió en aprendizaje puro.
“Primero nos goleaban, después ya era menos y luego competimos muy cerca de ellos. Empatamos algunos partidos y los muchachos fueron agarrando tablas”, añade “Chicho”, quien aún conserva intacta la emoción de aquel proceso.
El recuerdo más imborrable permanece en Tepic, Nayarit, donde el Inter Playa del Carmen venció en penales 8-7 a Coras, tras empatar 2-2 en el marcador global, consiguiendo el ascenso que cambiaría el rumbo del futbol en el estado.
“Fue algo muy lindo. Era un equipo nuevo en Quintana Roo cuando lo tomamos y vimos cómo cosechamos todo lo trabajado. Playa del Carmen representa un recuerdo enorme para mí; fue mi primer ascenso y una emoción increíble cuando terminó aquel partido en Tepic”, comparte.